Notas de prensa sobre migración

· Indocumentados, obligados a quedarse en el país vecino por cierre de fronteras, indica

Gran ignorancia de EU en políticas migratorias: académico de Princeton

· No visitan sus naciones por temor a no poder regresar a territorio estadunidense, dice en la UNAM

Para Douglas S. Massey, académico de la Universidad de Princeton, en Estados Unidos hay una campaña de criminalización de los migrantes mexicanos. En conferencia en la UNAM criticó el cierre de fronteras

Foto Notimex

Emir Olivares Alonso

Periódico La Jornada
Jueves 12 de junio de 2014, p. 10

La estrategia del gobierno de Estados Unidos para establecer políticas migratorias presenta una gran ignorancia, afirmó Douglas S. Massey, académico de la Universidad de Princeton, al señalar que el cierre de fronteras ocasiona que un cada vez mayor número de migrantes se vea obligado a quedarse en territorio estadunidense por el temor a no poder entrar de nuevo.

Al dictar una conferencia magistral en el Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Massey indicó que desde los años 60 del siglo pasado las autoridades de ese país endurecieron sus políticas migratorias contra los latinoamericanos, en particular los mexicanos. Incluso, agregó, hubo y sigue existiendo una campaña de criminalización a éstos.

Los medios informativos de aquel país apoyaron esa estrategia gubernamental al publicar numerosas portadas y transmitir noticias en las que se muestra a los inmigrantes mexicanos como invasores y delincuentes. De hecho se ha identificado una relación directa entre el número de portadas que criminaliza a los migrantes y el número de detenciones.

En el seminario sobre migración organizado por esa entidad académica, agregó que el aumento de aprehensiones ocasionaba y ocasiona un endurecimiento de las leyes, lo que generó mayor vigilancia y, por ende, más detenciones, con lo que se forma un círculo vicioso.

Para Massey, en el futuro disminuirá la migración mexicana irregular a Estados Unidos, se mantendrá la permanente y se incrementará la temporal. Ademas, las personas con documentos circularán entre los dos países, mientras que los que no cuentan con esos papeles continuarán atrapados en territorio estadunidense, por lo que habrá menos deportaciones fronterizas, pero seguirán en aumento las deportaciones internas.

En su exposición, difundida por el IIS, el académico de Princeton indicó que la ruta de cruce de los migrantes hacia Estados Unidos “ha cambiado de manera peligrosa“ desde la década de los años 70 a la fecha.

Esto porque en aquella época el paso de los migrantes se realizaba desde Tijuana hacia San Diego, pero debido al endurecimiento de la vigilancia, actualmente deben cruzar a través del desierto con la ayuda de coyotes que cobran entre 500 y 3 mil dólares.

Lo que el gobierno estadunidense no ha visto es que estos obstáculos han provocado que los migrantes indocumentados, una vez que ingresan al territorio de ese país, prefieren no arriesgarse a regresar a sus lugares de origen, aumentando la población que vive en condiciones de irregularidad.

El académico estadunidense comentó que si bien se observa un incremento en la población latinoamericana en Estados Unidos, este crecimiento no obedece a razones de movilización, sino a la escalada de nacimientos entre la población de migrantes que radican –de forma regular o irregular– en el país vecino.

Migración, reflejo de las crisis en seguridad y economía

Simón Vargas Aguilar*

El gobierno estadunidense informó que se encuentra enfrentando una situación humanitaria urgente ya que desde 2011 el número de niños sin acompañante (6 mil 560 en ese año) que se adentran en su territorio de manera ilegal desde México se ha cuadruplicado.

De acuerdo con datos del Departamento de Salud y Asuntos Humanitarios de dicho país, el número de niños sin acompañantes que fueron detenidos nada más al cruzar la frontera durante 2013 rebasó los 24 mil 600. Este año calculan que la cifra podría dispararse hasta 60 mil (http://1.usa.gov/TG2SDe).

Según una fuente de la Patrulla Fronteriza que entrevistó Luis Chaparro para un artículo publicado el pasado 9 de junio en la revista Vice, uno de los planes del gobierno de Estados Unidos es detener esta oleada de niños migrantes en la frontera y deportarlos de forma inmediata, lo que dejaría en las ciudades fronterizas de México cientos de menores abandonados a su suerte (http://bit.ly/1l5e95I).

Solamente en 2013 el Instituto Nacional de Migración (INM) en México recibió 14 mil 19 menores mexicanos no acompañados. A esta cifra se suma un número similar de niños procedentes de países centroamericanos, que son expulsados por Estados Unidos hacia nuestro país sin que su nacionalidad importe.

Estos niños son expuestos a un gran peligro, ya que por una parte son vulnerables a ser reclutados por las bandas delictivas o el crimen organizado, que los utilizan como mulas o sicarios, aseguró la organización de voluntarios Young Men’s Christian Association (YMCA) en México, mejor conocida como la Guay, que desde 1990 ha atendido a 45 mil menores en su Casa YMCA para Menores Migrantes en Tijuana, Baja California.

Los niños también están expuestos a abusos por parte de funcionarios de diversas dependencias gubernamentales. En este sentido la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) dio a conocer que de enero de 2010 a octubre de 2013 recibió un total de 917 quejas de migrantes menores de edad, por presuntas violaciones a su derecho a la seguridad jurídica, trato digno, integridad, igualdad y salud.

A Estados Unidos la problemática lo rebasó, ya que en los centros de detención temporal de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza en los estados de Arizona y Texas, cientos de menores de edad son retenidos mientras son puestos bajo custodia del Departamento de Salud, como establece la ley de dicho país.

Sin embargo, los niños se encuentran en condiciones de hacinamiento y sin las medidas básicas de sanidad, situación que fue evidenciada por fotografías divulgadas en un principio por el diario digital Breitbart Texas y que después fueron divulgadas en la prensa internacional apenas este fin de semana (http://bit.ly/1ox1FYz).

A inicios de esta semana la administración de Barack Obama aseguró que se está trabajando con carácter de urgencia en resolver esta dramática situación, ya que se designó la tarea de acoger a mil 800 niños sin acompañante al Departamento de Defensa, los cuales serán trasladados a tres bases militares y un centro de detención federal.

De acuerdo con cifras del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), este fenómeno se está presentando desde hace ocho meses, ya que el incremento de menores migrantes aumentó en 92 por ciento respecto al mismo periodo de 2012-2013.

La principal razón de esta llegada masiva de menores se debe al incremento de la violencia en países centroamericanos como Honduras, Guatemala y El Salvador, expusieron funcionarios de la Casa Blanca. Para tratar de parar el éxodo, Estados Unidos inició este lunes una campaña informativa en Guatemala, El Salvador y Honduras para aclarar a sus habitantes que serán deportados si llegan a su territorio sin una visa vigente y para explicar que los menores no son elegibles para la Acción Diferida.

La Unicef ya expresó su preocupación por el aumento sin precedentes del número de niños no acompañados que tratan de entrar a Estados Unidos y recordó a las autoridades los países de donde proceden que deben actuar siempre teniendo en cuenta el interés superior del niño, guiándose por la Convención sobre los Derechos del Niño y la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados.

“Unicef hace un llamamiento a los gobiernos de los países de los que los niños están huyendo –México, El Salvador, Guatemala y Honduras, todos signatarios de la Convención sobre los Derechos del Niño– para hacer todo a su alcance para proporcionar a los niños en sus propios países las oportunidades de apoyo, cuidado, protección, educación y preparación para la vida que necesitan con tanta urgencia” (http://uni.cf/1n4obae).

El papa Francisco también le expresó su preocupación sobre la problemática de la migración al presidente Enrique Peña Nieto en su reciente visita al Vaticano, el pontífice mostró una preocupación especial por el problema del desamparo de los migrantes clandestinos en ruta de Centroamérica hacia Estados Unidos.

Los niños son el futuro de las naciones, pero también el presente, por ello se requiere que se les reconozca como sujetos de derecho y que los gobiernos realicen acciones urgentes de desarrollo y de creación de fuentes de empleo para dejar de expulsarlos de sus países de origen, porque con ello también están eliminando su propio porvenir.

* Analista en temas de seguridad, educación y justicia

Twitter: @simonvargasa

Facebook: simonvargasa

Si deseas recibir mis columnas en tu correo electrónico te puedes suscribir a mi lista en el siguiente vínculo: http://eepurl.com/Ufj3n

simon.9

Empresas carcelarias lucran con migrantes

Abusos de autoridad contra menores sin documentos en EU

Una coalición de organizaciones de defensa de inmigrantes y derechos civiles, presentó una queja formal ante el Departamento de Seguridad Interna para denunciar que 116 menores de edad fueron sometidos a abusos por agentes de la Patrulla Fronteriza. Sufrieron asaltos sexuales, golpizas, amenazas de muerte, insultos, encadenamiento, negación de atención médica, falta de comida y agua en instalaciones no sanitarias, sobrepobladas y con frío extremo. En la imagen, inmigrantes enviados a Arizona por autoridades migratorias

Foto Reuters

David Brooks

Corresponsal

Periódico La Jornada
Jueves 12 de junio de 2014, p. 25

Nueva York, 11 de junio.

Agrupaciones de defensa de migrantes y de libertades civiles denunciaron abusos de autoridades contra menores de edad detenidos en el éxodo sin precedente de niños de México y Centroamérica que están cruzando la frontera suroeste, mientras, por otro lado, se documentó cómo empresas carcelarias lucran con la criminalización de la inmigración en los últimos años.

Una coalición de organizaciones de defensa de inmigrantes y derechos civiles, incluidos el Centro Nacional de Justicia del Inmigrante, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), y Proyecto Esperanza, presentó una queja formal ante el Departamento de Seguridad Interna para denunciar que 116 menores de edad fueron sometidos a abuso sistemático y hostigamiento por agentes de la Patrulla Fronteriza. Sufrieron asalto sexual, golpizas, amenazas de muerte, insultos, encadenamiento, negación de atención médica, falta de comida y agua en instalaciones no sanitarias, sobrepobladas y con frío extremo.

Según la queja, los abusos sucedieron en Texas y Arizona con menores de entre 5 y 17 años, la mayoría procedentes de México y Centroamérica.

La queja.

La denucia fue presentada mientras Estados Unidos enfrenta una ola de menores de edad que migran solos desde México, Guatemala, Honduras y El Salvador, cuyo total para el año fiscal en curso (1º de octubre de 2013 al 30 septiembre 2014) podría alcanzar 60 mil y hasta 90 mil, según proyecciones oficiales. En lo que va del año fiscal, los menores capturados por las autoridades fronterizas suman más de 47 mil, incremento del 92 por ciento sobre el total del año fiscal 2013.

El servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos subrayó que no se tolera el maltrato y que ante el número abrumador de niños no acompañados que cruzan la frontera en el sur de Texas, agentes de la Patrulla Fronteriza han tomado medidas extraordinarias para los niños mientras están detenidos y mantener la seguridad en instalaciones sobrepobladas, reportó la agencia Reuters.

Sin embargo, James Silkenat, el presidente de la principal asociación nacional de abogados de Estados Unidos, el American Bar Association, expresó hoy la preocupación de que los menores son detenidos en condiciones no sanitarias y apretadas y que muchos reciben poca o nula representación legal. Afirmó que es vital que estos niños sean protegidos y que entiendan sus derechos lo más pronto posible.

Por otro lado, esta semana el ACLU emitió un informe con base en una amplia investigación de varios años en la cual concluyó que el gobierno federal somete a decenas de miles de inmigrantes no violentos a condiciones abusivas y maltrato, mientras enriquece a la industria carcelaria con fines de lucro a un costo tremendo para los contribuyentes.

La amplia investigación de la ACLU en cinco prisiones de uso exclusivo para inmigrantes, conocidas como Criminal Alien Requirement (CAR), en Texas, reveló cómo estas empresas privadas que administran las instalaciones bajo contrato de la Oficina de Prisiones del gobierno federal aumentan sus ganancias al sobrepoblarse, reducir costos al no ofrecer servicios básicos de atención médica, y mantener condiciones insalubres.

Las prisiones CAR ubicadas en Texas, y ocho más en otras partes del país, son operadas por tres empresas privadas (Corrections Corporation of America, GEO Group y Management and Traioning Corporation). Esas tres también administran otras prisiones privadas en el país, y tuvieron un ingreso combinado de 4 mil millones de dólares en 2012 por este negocio.

En las prisiones CAR que investigamos, los prisioneros viven día a día sin saber si sus necesidades humanas básicas serán atendidas, si recibirían atención médica si estuvieran heridos o enfermos. La Oficina de Prisiones crea incentivos perversos para que las empresas privadas de prisiones pongan en peligro la salud y la vida humana, denunció Carl Takei, abogado del Proyecto Nacional de Prisiones del ACLU. No sólo eso, sino que el contrato entre la Oficina de Prisiones y estas empresas privadas no sólo requiere que se mantengan con una tasa de ocupación mínima de 90 por ciento, sino de hecho recompensa a las empresas si están sobrepobladas, indicó Adriana Piñón, abogada del ACLU de Texas.

El informe.

La creciente criminalización de la inmigración ha contribuido a la crisis de encarcelamiento masivo en este país, el cual tiene la población encarcelada más numerosa del mundo.

El Instituto de Política Migratoria reportó recientemente que la agencia de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos ahora es responsable de promover más casos penales a escala federal que la FBI, y que a nivel nacional más de la mitad de todos los procesos criminales federales iniciados en el año fiscal 2013 fueron por cruzar ilegalmente la frontera. Anteriormente eso se había tratado como una violación civil que resultaba en la deportación y no en un acto criminal que puede culminar en una condena de encarcelamiento en una prisión federal. Con ello, se está transformando la demografía de la población encarcelada aquí: a partir de 2009 por primera vez más gente ingresó a las prisiones federales por violaciones migratorias que por actos criminales de violencia, armas y daños a propiedad combinados.

Crisis moral

Mientras tanto, una carta firmada por más de mil líderes religiosos fue entregada hoy al secretario de Seguridad Interna, Jeh Johnson, en la que se hace un llamado a poner fin de inmediato a la separación de familias por las deportaciones y por la ampliación de la acción diferida de deportación para inmigrantes indocumentados que podrían beneficiarse de cambios pendientes en las políticas de inmigración. Instaron al presidente Barack Obama a tomar acción lo más pronto posible para frenar lo que calificaron de crisis moral por sus políticas de deportación y detención de inmigrantes.

Yo estoy aquí hoy porque soy una judía. Ser judía es asumir una tarea sagrada: recordar que en algún momento fuimos extranjeros en una tierra extranjera y tratar de manera igual a ciudadanos y extranjeros. Ser judío es recordar nuestro pasado migrante y mantenernos en solidaridad con los inmigrantes de hoy día, afirmó la rabina Esther Lederman en una conferencia de prensa después de la entrega de la carta. El reverendo Earl Trent afirmó que “los afroestadunidenses no vinieron aquí, fuimos traídos aquí, por un sistema que deshumaniza y explota para lucrar. Hoy vemos a nuestros hermanos y hermanas –trabajadores indocumentados– mantenidos en las sombras y explotados por su mano de obra barata”, y llamó por el fin de políticas que permiten esto.

Refuerzan medidas para proteger a menores migrantes

De la Redacción

Periódico La Jornada
Jueves 12 de junio de 2014, p. 12

El subsecretario para América del Norte, Sergio Alcocer, destacó la disposición del gobierno de México para atender la situación actual de los flujos de menores no acompañados procedentes de Centroamérica desde una perspectiva regional, y compartir con los países centroamericanos buenas prácticas de atención y protección a los migrantes, para asegurar su trato digno y humano. Al reunirse con el jefe del sector Tucson de la Patrulla Fronteriza, Manuel Padilla, como parte de su visita de trabajo a esa ciudad del estado de Arizona, Alcocer destacó la importancia de proteger los derechos humanos de los migrantes que transitan por la frontera común. Con este propósito, ambos gobiernos continuarán desplegando campañas en sus respectivos ámbitos, para prevenir el cruce indocumentado por zonas de alto riesgo, señala la cancillería en un comunicado.

· Crecen denuncias sobre las condiciones insalubres en que se les aloja mientras los procesan

EU saturó los recursos para enfrentar la ola sin precedente de menores migrantes

· Se comunica con México, Guatemala, Honduras y El Salvador para acelerar las repatriaciones

Menores migrantes se amontonan en una oficina del Departamento de Salud y Servicios Humanos en el sur de Texas, en una imagen cortesía de la oficina del congresista demócrata Henry Cuellar. El gobierno ha visto rebasada su capacidad para albergar a las decenas de miles de menores que han cruzado por la frontera sur del país

Foto Reuters

David Brooks

Corresponsal

Periódico La Jornada
Viernes 13 de junio de 2014, p. 33

Nueva York, 12 de junio.

Mientras cientos de inmigrantes menores de edad padecen condiciones apretadas e insalubres en la frontera, las autoridades federales se apresuran a ampliar su capacidad para seguir enfrentando una ola sin precedente de niños que migran solos.

Cada día hay informes de que los recursos físicos de las autoridades fronterizas, sobre todo en Texas, están saturados ante una ola sin precedente de miles de inmigrantes menores de edad que viajan solos desde México, Guatemala, Honduras y El Salvador, obligando el traslado de cientos de ellos al día a instalaciones –incluidas algunas militares– en otros estados y generando preocupaciones y denuncias sobre las condiciones en que se les da alojamiento mientras son procesados.

El secretario de Seguridad Interna, Jeh Johnson, en conferencia de prensa en Washington hoy, resumió los esfuerzos del gobierno para abordar esta ola, recordando que el presidente Barack Obama ordenó a principios de este mes una respuesta coordinada para emplear todos los recursos del gobierno federal completo para abordar esta situación. Recalcó que más de 47 mil inmigrantes menores de edad han sido encontrados por la Patrulla Fronteriza, casi el doble del total de todo el año fiscal pasado (el año fiscal concluye el 30 de septiembre).

La meta de este esfuerzo federal, indicó, es trasladar rápidamente a menores no acompañados de la custodia de las autoridades de protección fronteriza a las manos del Departamento de Salud y Servicios Humanos (la ley marca un plazo de 72 horas para lograr esto, aunque hay excepciones), con el propósito de colocarlos en ambientes seguros. Indicó que la Agencia Federal de Administración de Emergencias (FEMA) ha dedicado 70 personas para coordinar ese esfuerzo.

A la vez, dijo que se sigue buscando más espacio para el albergue temporal de los niños, incluidas bases militares en Texas, California y Oklahoma y otras instalaciones, mientras el Departamento de Salud determina un tutelar legal o familiar para los niños. Agregó que el gobierno también ha invitado a la Cruz Roja y otras caridades para prestar servicios y apoyo a estos esfuerzos.

Jeh informó que el gobierno se ha comunicado con los embajadores de los cuatro países involucrados para hablar de sus intereses compartidos y una repatriación más rápida.

Ante la suposición de que parte de esta ola se debe a percepciones entre migrantes de que Estados Unidos no está deportando a menores de edad, o mujeres que llegan con sus hijos menores, y que ahora es más fácil ingresar, Jeh subrayó que una campaña de asuntos públicos está transmitiendo por todos los medios posibles sobre los peligros de enviar a menores de edad a la frontera, así como el hecho de que medidas para ofrecer alivio a migrantes que llegaron a este país como menores de edad sólo es aplicable a quienes llegaron en 2007 o antes, y que los que llegan hoy día no son beneficiados por la acción diferida.

En la misma conferencia de prensa, el director de la agencia de Aduanas y Protección Fronteriza Gil Kerlikowske anunció que su agencia investigará las quejas presentadas por organizaciones de defensa de inmigrantes y de libertades civiles esta semana en donde se documentan una serie de abusos de las autoridades contra más de 100 menores de edad. A la vez, Kerlikowske defendió a agentes de la Patrulla Fronteriza por sus esfuerzos heroicos rescatando a niños y dando un trato humano más allá de su deber, incluido el ofrecer asistencia personal a algunos.

El gobierno también informó que cuenta con una red de casas de grupo y otro tipo de instalaciones que operan bajo licencia gubernamental para cuidar a menores no acompañados, donde ofrecen servicios médicos y de salud mental, así como alimentación, información sobre sus derechos, educación y servicios que incluyen ubicar familiares o tutelas autorizadas a quien entregarlos, explicó Mark Greenberg, secretario asistente de la secretaria de Salud. A la vez, todo menor de edad, aun cuando es entregado a un familiar o un anfitrión certificado por el gobierno, aún tienen que presentarse ante procesos para evaluar su posible deportación o si ameritan alguna condición de refugiados.

Agregó que en los últimos años el número de niños migrantes no acompañados era de entre 7 a 8 mil al año, pero que en 2012 esto se incrementó a más de 13 mil, en 2013 ascendió a más de 24 mil y que la proyección para este año era de 60 mil, aunque ahora se espera hasta más.

En McAllen, Texas, una estación de la Patrulla Fronteriza está repleta de menores de edad, muchos solos, otros acompañados por mujeres, que duermen en el piso de cemento con temperaturas de más de 32 grados, con los enfermos apenas separados de los demás, donde su espera puede durar días antes de ser trasladados a otras instalaciones más amenas, reportó hoy el Washington Post, junto con un video grabado secretamente del lugar.

El Post reporta que todos los días grupos hasta de 250, cruzan el Río Bravo y sin intentar ocultarse o escapar, se entregan a la Patrulla Fronteriza, bajo la impresión que por lo menos las mujeres y niños centroamericanos no serán deportados. Estamos combatiendo una batalla perdida por ahora. No tenemos dónde mantenerlos, comentó Chris Cabrera, del sindicato de la Patrulla Fronteriza al Post. La estación está recibiendo hasta mil 300 migrantes al día, cifra muy superior a su capacidad de menos de 500.

Apoyo vía consulados, anuncian autoridades mexicanas

Notimex

Periódico La Jornada
Viernes 13 de junio de 2014, p. 33

El gobierno de México movilizó su red de consulados en Estados Unidos y agencias federales en su territorio para responder a la situación de miles de menores de edad que han cruzado solos la frontera, informó ayer la embajada mexicana en Washington.

Precisó que la atención a estos menores es de la mayor importancia dado su alto grado de vulnerabilidad, que con frecuencia resulta en una mayor propensión a ser víctimas de delitos.

La representación diplomática explicó que mediante los consulados se ofrece asistencia y protección consular y se asegura que prevalezca su interés superior.

Indicó además que en colaboración con el Instituto Nacional de Migración y el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia se coordina la repatriación digna, humana y segura de los menores, así como su reunificación familiar.

13 de junio de 2014 • 07:56

En busca del sueño americano, niños hondureños encuentran una pesadilla

"Un hombre me apuntaba con una pistola bien larga, me daba mucho miedo", relata Florecita, una niña hondureña de 9 años que aún no sabe distinguir entre un arma corta y un fusil, pero ya ha sido secuestrada por "Los Zetas", el sangriento cártel mexicano.

La niña se muestra reservada y rehuye hablar de su vivencia, a pesar de que ahora está segura en un refugio especial que el Instituto Hondureño de la Niñez (Inhfa) mantiene para recibir a los infantes indocumentados, deportados de México y Estados Unidos, mientras se reincorporan a sus comunidades de origen.

Solo dice haber estado muy asustada, aunque no fue objeto de maltratos durante su cautiverio.

"La niña estuvo secuestrada diez días. La mamá -que reside en Estados Unidos- tuvo que pagar 10.000 dólares para que la liberaran", relata a la AFP la directora del programa de Infha, Marcela Rivera.

Florecita, que no es su verdadero nombre sino uno de conveniencia con que esta funcionaria la identifica, viajaba en compañía de una tía con la intención de llegar a Estados Unidos para encontrarse con sus padres.

El "coyote" al que pagaron 5.000 dólares para que las guiara e introdujera en territorio estadounidense las dejó abandonadas en México, a la altura del estado de Tamaulipas (noroeste, en la frontera con Estados Unidos), donde la niña fue presa fácil de los plagiadores, que dejaron libre a su tía.

Una vez pagado el rescate y liberada, quedó en manos de las autoridades de Migración de México, que la entregaron recientemente a sus contrapartes hondureñas junto a otros menores deportados.

Florecita es una de los 2.700 hondureños menores de edad deportados -la mayoría de México- en lo que va de 2014. La cifra representa más del 50% de los 4.191 niños y adolescentes devueltos a lo largo de todo el año pasado, detalló Rivera.

Según la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, desde el 1 de octubre pasado hasta el 31 de mayo fueron identificados 47.017 menores que ingresaron clandestinamente a ese país sin la compañía de un adulto, casi el doble del número registrado en todo el año fiscal de 2013, del 1 de octubre de 2012 al 30 de septiembre de 2013.

Tres de cada cuatro menores de edad que cruzan ilegalmente la frontera de Estados Unidos provienen de El Salvador, Honduras y Guatemala, de acuerdo con las autoridades estadounidenses.

En el mismo vuelo de Florecita, las autoridades mexicanas llevaron a José Miguel, un joven de 17 años que también intentaba ingresar a Estados Unidos para reunirse con sus padres.

"Viven allá desde que yo tenía seis años. Yo no me he criado con ellos y quería verlos y aprender inglés", relató el joven a la AFP.

Él también pagó unos 5.000 dólares a un "coyote" para que lo llevara a su objetivo, pero al llegar a Tamaulipas fue abandonado junto a otras 64 personas dentro de una casa de paso, que los traficantes denominan "pollera".

Allí fue sorprendido por agentes de Migración que lo capturaron y lo mantuvieron encerrado en un centro de detención durante cuatro meses, antes de ser deportado.

Pese a las numerosas historias de secuestros, abusos, maltratos y hasta asesinatos de que son víctimas los emigrantes centroamericanos a su paso por México, su número ha ido en aumento año con año.

Según cifras oficiales, en 2013 fueron detenidos en México 9.893 menores de 18 años entre hondureños, salvadoreños y guatemaltecos, que viajaron ilegalmente en busca del "sueño americano".

En 2012, el número fue de 6.107 y en en el 2011 de 4.160, cifras que apuntan a un crecimiento cercano al 50% anual.

Florecita y José Miguel emprendieron la aventura con la esperanza de reencontrarse con sus padres en Estados Unidos, pero otros menores lo hacen para huir de las temidas pandillas juveniles que los amenazan de muerte si no aceptan unirse a sus actividades de sicariato, venta de drogas y extorsión.

El problema, afirma Rivera, es que al regresar a sus lugares de origen, los niños corren mayor peligro de ser víctimas de venganzas por parte de las "maras".

En marzo pasado, miembros de la Mara 18, una de las mayores pandillas, raptaron y mataron con saña a nueve niños en San Pedro Sula, la segunda ciudad del país, por negarse a cooperar con sus actividades.

De acuerdo con el Comité de Migrantes Retornados, un ente autónomo adscrito a la cancillería, alrededor de un millón de hondureños vive en Estados Unidos, la mayoría indocumentados que envían remesas por más de 3.000 millones de dólares anuales, y cerca de 250 personas salen de Honduras diariamente en busca del "sueño americano".

REFORMA

Visita migrante

Staff

Un grupo de migrantes de Honduras, El Salvador y Guatemala, acompañados por el padre Alejandro Solalinde, fueron recibidos en la sede del Episcopado por Eugenio Lira, obispo auxiliar de Puebla y secretario general de la CEM.

Leer más: http://busquedas.gruporeforma.com/reforma/Documento/Impresa.aspx?id=1580378-1066&url=http://www.reforma.com/edicionimpresa/paginas/20140613/interactiva/RNAC20140613-002.jpg&text=migrantes&tit=Visita+migrante#ixzz34XcrAOrI

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s