Notas de prensa sobre migración

Derechos

La mayor crisis humanitaria del hemisferio está en la frontera sur de México

martes 17 de junio de 2014 No hay una guerra declarada. Tampoco desastres naturales reseñables. Se trata de una de las situaciones más dramáticas del planeta y, desde luego, de las Américas. La frontera entre México y Guatemala es el escenario de lo que WOLA denomina como “la mayor emergencia humanitaria” del hemisferio.

Por Equipo Otramérica

La realidad de los migrantes centroamericanos no la conocemos. Como todo flujo clandestino, criminalizado, de excluidos, ocurre en una zona de sombra informativa. Pero algunas pistas podemos tener, además de las que aportan los activistas de derechos humanos. Por primera vez, en el año fiscal 2013 (que va de octubre a octubre), la temida policía de fronteras de Estados Unidos (EEUU) constató que más de un tercio del total de inmigrantes detenidos en la vasta línea que separa México del país del norte eran “no-mexicanos”. En concreto fueron detenidos 153.055, de los cuales la mayoría eran centroamericanos. En 2012 esa cifra no llegó a los 100 mil y en los ocho meses que van del año fiscal 2014 ya suman 162.751. La ola de migrantes crece de forma desproporcionada y la única respuesta que aplican los gobiernos implicados es la represión, persecución y, en muchas ocasiones, la tolerancia hacia el crimen organizado y las violaciones de derechos humanos.

WOLA, la Washington Office on Latin America, organización que promueve los derechos humanos y la democracia social, ha hecho público el primer informe de su historia sobre “la otra frontera de México”, la sur. Son casi 1.200 kilómetros, de los que 956 los comparte con Guatemala. Una frontera “porosa”, según WOLA, con un esquema de seguridad “difícil de definir”, donde hay una fuerte presencia policial en ríos y carreteras pero por donde es fácil colarse sin identificar.

Además, WOLA denuncia que “los ‘cinturones de control’, el esquema de seguridad de México para asegurar la frontera hacia el interior, tienen una notable excepción: dos líneas de trenes de carga que van hacia el norte y que, por razones que no tienen fácil explicación, son vigiladas muy a la ligera. Para decenas de miles de migrantes centroamericanos estos trenes, apodados La Bestia, son la principal opción para cruzar México. El largo viaje encima del tren es físicamente peligroso, y la falta de seguridad deja a los inmigrantes a merced de las maras centroamericanas, los bandidos, los secuestradores y los funcionarios corruptos. La impresionante frecuencia de secuestro, extorsión, trata de personas, violación y homicidio pone en una difícil situación de los migrantes centroamericanos en México en lo alto de la lista de las peores emergencias humanitarias del hemisferio occidental”.

México retoma las políticas represivas de Estados Unidos y cuando hace algo…. detiene y deporta. Sólo en el año 2013 detuvo a 86.298 migrantes de los que deportó al 93%. De éstos, 32.800 eran hondureños, 30.005 eran guatemaltecos y 11.427, salvadoreños. De hecho, en una gira sobre el terreno de 12 días realizada en febrero de este año, los investigadores de WOLA han podido constatar como Estados Unidos ya aporta ayuda militar y técnica a las fuerzas de seguridad mexicana. EEUU, hasta ahora poco interesada en la frontera sur, ha dado su visto bueno al plan del gobierno de Peña Nieto que pretende instaurar tres cinturones de seguridad a partir de la frontera con Guatemala. Los intereses de EEUU pasan por frenar el coladero de droga que es la frontera sur de México (el 80% de la cocaína traficada en el norte en 2013 pasó por Guatemala y una buena parte entró por tierra a México) y por anticipar el tapón migratorio más al sur de su propia frontera.

Menores migrantes y derechos humanos

Un aspecto poco destacado habitualmente y que lacera en este informe es el apartado dedicado a los menores de edad no acompañados que inician el periplo migrante. Sólo en 2013, la policía de fronteras de EEUU detuvo a 21.537 menores no acompañados centroamericanos, cinco veces más que en 2011. Y en los 8 meses que han pasado del año fiscal 2014 ya han caído 34.611 menores. Las propias autoridades estadounidenses reconocen no estar preparados para esta “crisis humanitaria”. Los abusos y la violación de los derechos humanos a estos menores se repite desde Guatemala hasta que son detenidos y ‘tratados’ en territorio estadounidense.

Los menores, al igual que los adultos, transitan por México a merced del crimen organizado y no acuden a las autoridades cuando sufren abusos, secuestro o maltrato por miedo a ser deportados. Un miedo, como hemos visto, bien sustentado. WOLA ha constatado que las mulas que ‘garantizan’ un tránsito relativamente seguro por México cobran una media de 8.000 dólares por el trayecto. La siguiente ‘tarifa’, para los que no llevan tanto en el bolsillo, es la de los 100 dólares que cada pandilla que controla un trayecto de La Bestia cobra por dejar al migrante subir al techo de los contenedores y jugarse la vida.

La trata de personas es otro de los graves problemas de derechos en esta otra frontera de México. WOLA recuerda que “un estudio de febrero 2014 del Observatorio Nacional Ciudadano concluyó que entre 2010 y 2013 Chiapas tuvo el segundo mayor número de casos registrados de trata de personas en México, por debajo del Distrito Federal. Un fenómeno frecuente son las mujeres jóvenes, a menudo menores de edad, provenientes de Centroamérica y obligadas a trabajar como prostitutas en las ciudades fronterizas y sin poder salir de allí”.

Las soluciones

El informe elaborado por WOLA concluye que no parecería difícil, en el mundo de la utopía, mejorar la situación a medio plazo, pero la política de intereses es un poderoso lastre para hacer los cambios necesarios. “Un mejor enfoque de seguridad para la frontera México-Guatemala es evidente, pero políticamente parece difícil. Estados Unidos debe aprobar una reforma migratoria integral que establezca reglas claras para el trabajo temporal y para el acceso a la ciudadanía. México debería adoptar un estatus de visa especial o algún mecanismo similar que permita a los migrantes en tránsito que son víctimas de violencia o abuso acudir a las autoridades sin temor a la deportación. El poder judicial de México y los organismos de control interno necesitan mejoras drásticas para acabar con la corrupción: el oxígeno que mantiene a los grupos criminales violentos. Y las élites centroamericanas necesitan empezar a proteger a sus ciudadanos contra la violencia de las maras e invertir en educación y creación de empleo en sus países de origen”.

De hecho, en un análisis más extenso, los investigadores plantean 4 escenarios de cambio ideal y algunas de las razones por las cuáles no se van a emprender:

– Si México concede "visas de tránsito" para legalizar la situación temporal de los centroamericanos que no tienen la intención de permanecer en México, los migrantes ya no corren el riesgo de ser deportados si van a las autoridades para denunciar abusos, corrupción, o el comportamiento depredador. Serían mucho menos vulnerables. Pero en los Estados Unidos -como se hizo evidente después de que México otorga "permiso de salida" en abril de 2014 a una gran caravana de migrantes centroamericanos- tal estatus de visa podría ser visto como si México estuviera allanando el camino a las personas que tratan de entrar ilegalmente en territorio de los EEUU. La protesta, y el daño a las relaciones México-Estados Unidos, serían graves.

– Si México diera a su sistema judicial y a sus mecanismos de control interno de las herramientas necesarias, tanto a nivel federal como estatal, para investigar y castigar los comportamientos abusivos o corruptos de funcionarios de seguridad y de inmigración, generaría una serie de claras mejoras. Los puestos de control serían menos porosos, las violaciones de derechos humanos serían menos frecuentes, y el dominio de grupos delictivos sobre las líneas de tren y otras rutas cesarían. Actualmente, el sistema de justicia y muchas fuerzas policiales de México están sufriendo importantes reformas. Pero incluso si no existe voluntad política para llevarlas a cabo, podrían pasar años antes de que la probabilidad de castigo sea suficiente para reducir la corrupción y el abuso.

– Si los Estados Unidos aprobaran una reforma migratoria integral que establezca reglas claras para lograr la ciudadanía y desarrollara programas de trabajo en agricultura, visas de inmigrantes y de trabajo, y previera futuros flujos de inmigración, muchos migrantes optarían por la vía legal en vez de arriesgarse en el peligroso viaje a través de México y en los desiertos de Estados Unidos. Pero con el cierre de la ventana entre las elecciones presidenciales de 2012 y las elecciones de mitad del período del Congreso de 2014, las perspectivas de una reforma migratoria integral no parecen prometedoras.

– Si los gobiernos centroamericanos plantearan más impuestos a sus elites económicas e invirtieran esos recursos en la reforma judicial para acabar con la corrupción, en la reforma de la seguridad pública para proteger a los ciudadanos y en las mejoras educativas para hacer las economías más competitivas, los "factores de empuje" que envían a cientos de miles de personas al año hacia el norte, se debilitarían. Pero tales reformas son apenas incipientes en Centroamérica hoy.

"Lo que hay que hacer", concluye WOLA, es políticamente poco probable que sea hecho y, además, necesitaría de al menos una generación para ser implementado. Así que es tentador para los gobiernos de México, Guatemala y de EEUU intensificar algunas de las medidas de mano ‘dura’ que “vimos que se preparan para entrar en funcionamiento durante nuestra visita a la zona fronteriza. Más puestos de control, más tecnología y patrullas, más centros de detención, y un mayor uso de las fuerzas militares regulares. Estas políticas, sin embargo, no van a resolver una situación que es alimentada por la pobreza, la legalidad débil, la corrupción endémica y la alta tolerancia hacia la delincuencia organizada. De hecho, podrían exacerbarla”.

Ante esta realidad, la organización de derechos humanos, hace propuestas, especialmente al gobierno de su país, más realistas aunque, seguramente, igual de improbables:

– Utilizar la asistencia de los EE.UU. para ayudar a México a incrementar sustancialmente la presencia de entidades judiciales, de la fiscalía y de investigación para atacar severamente al crimen organizado y la actividad de las pandillas en la zona fronteriza, así como la difundida corrupción oficial que la alimenta. Es indispensable un sistema de justicia penal operativo, capaz de aplicar reglas de manera clara y justa.

– Incrementar en gran medida la cooperación entre las agencias mexicanas de aplicación de la ley, de control migratorio y del poder judicial que trabajan con demasiada frecuencia de forma separada y recelosa en la zona fronteriza.

– Fortalecer mecanismos para fiscalizar a la policía y al Instituto Nacional de Migración en México (INM).

– Acabar con la participación de las fuerzas armadas mexicanas en funciones de seguridad ciudadana que las agencias civiles podrían desempeñar con igual facilidad en la zona fronteriza, y terminar con el apoyo estadounidense para tal involucramiento.

– Priorizar la asistencia de los EEUU hacia Centroamérica a la prevención de la violencia, al fortalecimiento institucional del sistema de justicia penal, y al apoyo a esfuerzos para combatir la corrupción y fortalecer los controles internos y externos sobre las fuerzas policiales. Los EEUU también debería desarrollar una estrategia para abordar los factores económicos que generan las altas tasas de migración desde Centroamérica, e identificar cómo la asistencia de los EEUU puede ayudar a mitigar estos factores.

– Reducir los obstáculos para solicitar asilo o refugio que enfrentan los migrantes centroamericanos con razones fundamentadas, tanto en México como en los Estados Unidos.

– Lanzar una reforma radical del Instituto Nacional de Migración de México.

– Desarrollar alternativas a la detención masiva de migrantes arrestados, especialmente la detención de menores.

http://otramerica.com/temas/la-mayor-crisis-humanitaria-hemisferio-esta-la-frontera-sur-mexico/3216

· Agentes involucrados en violaciones a derechos siguen en la corporación, acusa

PF, la dependencia implicada en más abusos contra migrantes, denuncia Wola

Gustavo Castillo García

Periódico La Jornada
Jueves 19 de junio de 2014, p. 8

Una encuesta realizada por varias casas del migrante reveló que, en los primeros seis meses de 2013, policías federales participaron en 59 casos de abusos en contra de migrantes, es decir, 35% de los casos, más que cualquier otra agencia. Foto Félix Márquez / Cuartoscuro

Galería: Niños migrantes

La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (Wola, por sus siglas en inglés) señaló que la Policía Federal (PF) fue la instancia mexicana implicada en el mayor nuìmero de casos de abuso contra migrantes.

Refiere en su estudio La policía en México: muchas reformas, pocos avances, que muchos agentes implicados en violaciones a los derechos humanos en los años anteriores siguen en la fuerza, y hay pocos indicios de que los limitados esfuerzos para aumentar la supervisioìn de la PF durante el primer año del gobierno de Enrique Peña Nieto hayan dado lugar a un cambio significativo en el comportamiento de esta fuerza.

Wola ha mencionado en otros estudios que anualmente en México hasta 20 mil migrantes son secuestrados y muchos más sufren otros abusos; asimismo, que las medidas de seguridad fronteriza que fueron diseñadas por Estados Unidos para combatir al terrorismo y al tráfico de drogas están causando una crisis humanitaria y poniendo a los migrantes en mayor peligro.

En el reporte sobre la policía en México, considera que durante su sexenio, el presidente Peña Nieto tiene la oportunidad de cambiar el patrón de violaciones de derechos humanos por parte de la policía mexicana y centrarse en medidas para garantizar que las fuerzas de seguridad de México rindan cuentas por sus acciones.

Señala que, de no hacerlo, perpetuará un círculo vicioso de abusos policiales y un clima de desconfianza entre la policía y la población.

Agrega que diversas organizaciones no gubernamentales “han informado que los agentes de la PF abusan de los migrantes con mayor frecuencia.

“Una encuesta realizada por varias casas del migrante en diferentes estados de la República reveló que, en los primeros seis meses de 2013, policías federales participaron en 59 casos de abusos en contra de migrantes; esto representa 35 por ciento de los casos de abusos por parte de autoridades mexicanas, más casos que cualquier otra agencia.

En muchos de estos casos, los agentes de la Policía Federal subieron a autobuses de pasajeros comerciales, identificaron a los migrantes centroamericanos, y exigieron un pago, amenazando con entregar a los migrantes a las autoridades migratorias si no pagaban.

Wola sostiene en su informe, dado a conocer el pasado martes, que el gobierno ha tratado de crear con la PF una institución eficaz en la lucha contra la delincuencia y ganar la confianza de la población, y ha intentado presentarla como una fuerza moderna, profesional y bien entrenada, y creció bastante entre 2006 y 2012.

Sin embargo, advierte, con la necesidad de mostrar resultados en los esfuerzos del gobierno en el combate al crimen organizado y en un ambiente permisivo de abusos, un aumento en el tamaño de la fuerza también ha resultado en altos y persistentes números de denuncias de violaciones a los derechos humanos.

Sostiene que la reforma policial integral es urgente para revertir la tendencia a militarizar la seguridad puìblica en el país, ya que el uso de fuerzas armadas en funciones de policía ha crecido de manera constante en México.

Lo anterior, porque se ha considerado a las fuerzas policiales demasiado corruptas y/o mal entrenadas para poder reducir los altos niveles de delincuencia y violencia que se ha visto en los últimos años.

Sin embargo, la experiencia de México demuestra que el despliegue de los militares no puede sustituir la construcción de fuerzas policiales que luchan contra el crimen con la confianza y la cooperacioìn de la población.

· La tendencia es creciente, de acuerdo con información oficial

Hondureños, la mayoría de niños que viajan con desconocidos hacia EU

Fabiola Martínez

Periódico La Jornada
Jueves 19 de junio de 2014, p. 8

Honduras es el mayor expulsor de niños que intentan llegar a Estados Unidos sin acompañantes o que viajan con desconocidos, revela información oficial.

Durante el primer cuatrimestre del año, México repatrió a 107 bebés y niños de cero a 11 años de edad que no iban con ningún familiar, y a 740 de la misma edad acompañados en su ruta hacia el país vecino.

A escala general, México repatrió de enero a abril de este año a 29 mil 16 personas. Si bien la mayoría son adultos, está el registro de la deportación de 4 mil 80 menores de 18 años.

Dentro de este grupo, 2 mil 888 tenían entre 12 y 17 años de edad, y mil 192 desde recién nacidos hasta 11 años, aunque no se detalla la edad de los más pequeños. Mil 42 viajaron acompañados y 150 no acompañados.

Entre quienes fueron llevados o emprendieron el viaje en este grado de vulnerabilidad se encuentran 80 niños y 70 niñas. La tendencia es creciente y se reporta un pico, en marzo, de 93 bebés y niños migrantes solos.

El Instituto Nacional de Migración tiene un programa de atención a menores, cuyo objetivo es brindar un retorno asistido, con el trabajo de agentes especializados para la ubicación y atención de los más pequeños.

Esos agentes especializados apoyan tanto a los que vienen del sur, la mayoría de países de Centroamérica, pero también a los más jóvenes que son deportados por Estados Unidos en los 27 puntos de repatriación en la frontera norte.

Esos funcionarios son identificados como oficiales de protección a la infancia; la plantilla actual es de 543 elementos para todo el país y son capacitados de conformidad con el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia.

En el caso de los hondureños migrantes, niños y jóvenes, la información precisa que también hay una tendencia al alza, especialmente de los más pequeños. En enero recibieron retorno asistido 131 bebés y niños; en febrero, 148; en marzo, 213, y abril, 258. De este total de 740 niños, 369 son hombres y 371 mujeres.

La estadística precisa también que fueron repatriados 27 niños menores de 11 años no acompañados procedentes de El Salvador; 13 de Guatemala; seis de Ecuador, e incluso se reporta un pequeño en esta situación procedente de España.

En cuanto a los devueltos de Estados Unidos hacia México, en el primer cuatrimestre del año se registra un total general de 95 mil 617 paisanos, de los cuales 89 mil 561 son adultos y 6 mil 56 menores de 18 años.

Del rango de 12 a 17 años son 5 mil 668, la mayoría (4 mil 992) aparecen como no acompañados. Hasta 11 años son 388 de los 296 fueron devueltos en compañía de un adulto y 92 solos.

Estos temas serán analizados el viernes en un cónclave regional para revisar las políticas migratorias de los países, incluido Estados Unidos.

Border Centers Struggle to Handle Onslaught of Young Migrants

By FERNANDA SANTOS – JUNE 18, 2014

A customs center in Nogales, Ariz., is struggling to care for a growing number of unaccompanied minors. Credit Pool photo by Ross D. Franklin

NOGALES, Ariz. — In a 120,000-square-foot warehouse on the edge of this desert city, Border Patrol agents line up hundreds of children who may have never seen a doctor for basic vaccinations and other medical care, hand out snacks or join them for a game of basketball under a circuslike tent that doubles as a recreation room.

In a makeshift processing center, the children — all minors caught crossing the border in the Rio Grande Valley of Texas without parents — are housed for as many as three days or more in nine holding pens. Boys are separated from girls and older children from younger ones; teenage mothers and their babies stay in a cell of their own.

There is barely room to walk; mattresses line the concrete floor, which also has long bleachers bolted to it. The children are being transferred here from Texas because a similar site there cannot take any more.

Customs and Border Protection officials said Wednesday that 900 children from Guatemala, El Salvador and Honduras were being held here — the newest arrivals still in the clothes they wore on their trek to the United States, the others clad in white T-shirts and blue shorts, as in a reformatory. On one mattress, a girl barely in her teens wept, her face buried in a soiled stuffed lamb. Nearby, a toddler smiled as she held the hand of a Border Patrol agent taking her for a walk.

Children caught trying to cross the Mexican border slept Wednesday at a customs processing facility in Brownsville, Tex. Credit Pool photo by Eric Gay

As detainees, none of the children are allowed to go outside except to exercise for 45 minutes to an hour a day.

Chief Manuel Padilla Jr., the agent in charge of the Tucson sector of the Border Patrol, said that the agency’s goal was to keep the children safe, healthy, nourished and clean, and that a lot had been done “to achieve these priorities,” sometimes in small ways.

When agents noticed that the children were refusing their breakfast burritos, which were made with flour tortillas, the kitchen switched to corn tortillas, like the ones used in Central America.

On Wednesday, the Border Patrol gave reporters a first glimpse of this processing center as well as a similar one in Brownsville, Tex., both focal points in the national debate over the sudden stream of unaccompanied minors crossing illegally into the United States. From here, the children will be sent to juvenile detention facilities around the country, where efforts will be made to release them to relatives in the United States on the condition that they cooperate with deportation proceedings.

But the swelling number of arriving youths — many of them making perilous journeys to flee gang violence in their native countries — has presented the Obama administration with political and humanitarian predicaments and started to dominate the nation’s conversation over immigration reform.

· El SIN concentra en El Paso a 110 niños para sacarlos del país

Menores deportados de EU, con daño físico y emocional

· Pese a riesgos, adolescentes insisten en cruzar

· Refugio de Matamoros recibió a 208 en mayo

Un grupo de menores indocumentados duerme en un separo del centro de detención de la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras de Estados Unidos en Brownsville,Texas. La dependencia invitó a los medios a un recorrido por sus instalaciones en Brownsville y en Nogales, Arizona, los cuales han canalizado a gran parte de los más de 47 mil niños que han entrado solos al país de manera ilegal desde el primero de octubre pasado

Foto Ap

Julia Le Duc

Corresponsal

Periódico La Jornada
Jueves 19 de junio de 2014, p. 30

Matamoros, Tamps., 18 de junio.

Niños y adolescentes mexicanos deportados por autoridades de Estados Unidos llegan a esta ciudad fronteriza con daños fisicos y emocionales e ingresan a refugios temporales, pero no abandonan la idea de emigrar.

Provenientes de San Luis Potosí, Tabasco, Veracruz y Michoacán, entre otros estados, partieron hacia el norte sin compañía de un adulto y, tras internarse sin documentos al vecino país, por el río Bravo o el desierto, fueron detenidos por la Patrulla Fronteriza.

Ya en territorio mexicano, los deportados (90 por ciento varones) ingresan a un albergue del sistema municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), donde reciben alimentos y atención médica. En abril pasado llegaron 171 menores, y en mayo, 208.

Ismael Duque Sierra, director del Centro de Atención al Menor Fronterizo de Matamoros, explicó que el área jurídica del DIF se encarga de buscar a los familiares de los menores.

Se habla mucho con ellos. Se les hace ver los riesgos a los que se expusieron al viajar solos; les compartimos información delicada para que entiendan que no deben cruzar otra vez.

En abril uno de los adolescentes deportados llegó al Centro de Atención al Menor Fronterizo con lesiones en las rodillas y las piernas tras caminar por el desierto junto a su madre, quien también fue capturada por la Patrulla Fronteriza y deportada.

Fue muy sorprendente escuchar lo que vivió, cómo avanzó a gatas durante dos horas en el monte; por eso tenía esas escoriaciones, comentó Duque Sierra.

Pese al esfuerzo de las autoridades locales para que niños y adolescentes desistan, los varones no abandonan la idea, sobre todo porque es la única manera de rencontrarse con sus familias y trabajar.

Un estudio del Colegio de la Frontera Norte (Colef), con sede en Matamoros, reveló que un alto porcentaje de los menores deportados desea regresar al norte, sin importar los riesgos.

Óscar Misael Hernández, investigador del Colef, se entrevistó en el albergue con 35 menores migrantes, 25 varones y 10 mujeres, de entre 14 y 17 años.

Cruzar la frontera de manera indocumentada representó para los menores aislarse de sus emociones, mostrar valor, resistencia, dureza y desafío ante otros, adultos incluidos. La mayoría respondieron que planeaban volver a cruzar la frontera. Para ellos, cualquier riesgo es soportable antes que ser repatriados.

Hasta seis años de cárcel a reincidentes

Rubén Villalpando Corresponsal

Ciudad Juárez, Chih.,18 de junio.

Entre el 14 y 15 de junio, unos 400 indocumentados que serán deportados llegaron vía aérea a El Paso Texas, procedentes de San Antonio, Houston y Dallas. Entre ellos hay 110 niños de entre uno y 10 años de edad.

Remitidos por el Servicio de Inmigración y Naturalización (SIN) de Estados Unidos, los migrantes, la mayoría centroamericanos, viajan esposados si tienen 15 años o más. Si ya han sido deportados y reincidieron enfrentan condenas de uno a seis años de prisión.

Leonor es una de las detenidas. Madre de cuatro hijos, sin trabajo, sin dinero y sin marido, sueña con un empleo donde sea, en una casa, en el campo o en una fábrica, pero como no tiene documentos pronto será deportada y buscará ayuda para regresar al Distrito Federal, de donde salió hace cuatro años.

Relató que viajó a Chicago con una prima. “Crucé por Juárez con ayuda de un pollero. Lo feo fue que llegué en temporada de frío, con temperaturas que yo no conocía, de 20 grados centígrados bajo cero, pero por medio de la Iglesia conseguí un trabajo en una casa cuidando a un matrimonio de ancianos españoles.”

Cuenta que ahorró y logró que sus hijos viajaran a Estados Unidos con ayuda de miembros de la comunidad católica. Sin embargo, el domingo fueron detenidos por autoridades de migración y también serán deportados.

“Confinamiento inhumano” en centros de detención

Julia Antonieta Le Duc

Corresponsales

Periódico La Jornada
Jueves 19 de junio de 2014, p. 30

Matamoros, Tamps., 18 de junio.

Los niños migrantes de Centroamérica permanecen hacinados y en el abandono en centros de detención en Texas porque el gobierno de Estados Unidos no canaliza recursos para atenderlos, lo cual es una calamidad gigantesca, acuso el cónsul de México en Brownsville, Rodolfo Quilantán Arenas.

La semana pasada, organismos en favor de los derechos de los migrantes difundieron imágenes del centro Fort Brown, en Brownsville, en el sur de Texas, donde se observa a menores amontonados en pequeñas celdas de concreto, durmiendo en el piso y compartiendo el reducido espacio con adultos.

El diplomático descartó que en ese grupo haya niños mexicanos, porque al consulado se le notifica inmediatamente y llevamos a cabo la deportación.

Reconoció que, al igual que Fort Brown, en otros centros de detención texanos los menores permanecen recluidos en condiciones inadecuadas.

Las instalaciones están atiborradas de mujeres y menores, la mayoría centroamericanos. Nunca se había presentado un fenómeno de esta proporción y naturaleza, subrayó el funcionario.

Representante del gobierno mexicano en el Valle de Texas, Quilantán Arenas, condenó la forma indigna y poco humanitaria en que se mantiene a bebes y niños.

Mencionó que esta semana se puso en contacto con autoridades de Guatemala, que quieren saber el motivo del maltrato a los menores oriundos de ese país y de Honduras, El Salvador y Nicaragua, entre otros países.

Después de que organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes difundieron las imágenes, la denuncia fue retomada por el congresista estadunidense Henry Cuéllar quien condenó ese confinamiento inhumano.

El cónsul consideró que se trata de una crisis humanitaria y que de no solucionarse pronto se condenará a los menores a seguir sufriendo.

Firma México convenios de cooperación con el SNU

Patricia Muñoz Ríos

Periódico La Jornada
Jueves 19 de junio de 2014, p. 15

México firmó diversos instrumentos con organismos del Sistema de Naciones Unidas (SNU), a fin de fortalecer la cooperación en sectores específicos como salud pública, educación, desarrollo social, equidad de género, salud sexual y reproductiva, desarrollo agrario y territorial y derechos de la infancia.

En la firma de dichos instrumentos, que se realizó mediante la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid), el canciller José Antonio Meade indicó que con estos convenios se busca potenciar la relación, ya de por sí benéfica, entre México y el SNU.

Participaron en la firma los titulares del Fondo de Población de Naciones Unidas, Leonor Calderón; del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Isabel Crowley; de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Nuria Urquía, y del Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat), Erik Vittrup.

Por parte de México, el director ejecutivo de Amexcid, Juan Manuel Valle Pereña –quién a nombre del gobierno federal signó los instrumentos– indicó que se busca promover el desarrollo económico y social y la consolidación de capacidades nacionales; además, permitirán identificar áreas estratégicas para la cooperación sur-sur, fortaleciendo las relaciones con otros países.

A su vez, el canciller Meade sostuvo en el encuentro, donde también estuvo la coordinadora residente de la ONU en México, Marcia de Castro, que estos acuerdos también se traducirán en acciones tangibles para los mexicanos y se consolidarán acciones de cooperación con otros países en desarrollo, y que diversas secretarías tienen la encomienda de ejecutarlos.

Se refirió específicamente al documento firmado con la FAO, y dijo que el objetivo de fondo es generar condiciones para un México más incluyente, más próspero, un país que vaya acreditando su responsabilidad global y que se compromete también con sus ciudadanos a generar mejores espacios de educación.

El canciller habló de otros temas y dijo que en el caso del conflicto en Irak el gobierno de México está muy pendiente de contactar a los mexicanos que se encuentran en esa zona.

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